ORACIÓN POR LAS PERSONAS SECUESTRADAS
(padre Guillermo)
ORACIÓN 1
Cuando
una persona es secuestrada, es un momento de gran dolor e incertidumbre tanto
para ella como para sus seres queridos. En estos momentos difíciles, es
importante encontrar consuelo y esperanza a través de la fe y la oración. La
oración puede ser una herramienta poderosa para mantener la fe en Dios y para
encontrar fuerzas para enfrentar la situación.
Una
oración para personas secuestradas puede ser una manera de conectarse con Dios
y pedir su protección y ayuda en este momento difícil. Al orar, se puede pedir
que Dios les dé la fuerza para sobrellevar la situación, que los proteja y que
los libere de sus captores. También se puede pedir por los familiares y amigos
de la persona secuestrada, para que encuentren la paz y la serenidad en este
momento difícil.
La
oración puede ser una herramienta poderosa para encontrar fuerzas y esperanza
en momentos de gran incertidumbre, como cuando una persona es secuestrada. A
través de la oración, se puede pedir la protección y ayuda de Dios, y encontrar
consuelo y paz en medio de la situación.
"Pues contra mi voluntad fui secuestrado de la tierra de los hebreos, y tampoco aquí he hecho nada para que me pusieran en el calabozo".
Palabra de Dios.
Oh Dios, Padre de misericordia y amor, escucha nuestra
oración desde lo alto. Por las personas secuestradas en este momento, pedimos
tu gracia y protección divina. Que tu luz ilumine su oscuridad, que tu amor les
dé consuelo y fortaleza. Que puedan sentir tu presencia divina, y confiar en
que tú siempre estás con ellos.
Te
pedimos, Señor, que toques los corazones de aquellos que les han hecho daño. Que
se arrepientan de sus actos malvados, y encuentren la verdadera paz en ti.
Ayuda
a las familias y amigos afectados, a encontrar consuelo en tu amor eterno. Que
puedan sentir tu presencia cercana, y confiar en que tú siempre cuidas de
ellos. Te pedimos, Señor, que traigas la libertad, a aquellos que están en
cautiverio.
Que puedan volver a sus hogares y seres queridos, y vivir en paz y armonía contigo. Que tu misericordia y amor sean derramados, sobre todas las personas secuestradas. Que puedan sentir tu poder sanador, y encontrar en ti su fuente de esperanza.
Te lo pedimos por nuestros Señor Jesucristo el Cautivo de Amor, que contigo vive y reina por los siglos de los siglos.
Amén.
Petición y consuelo a Jesús Cautivo:
"Amado
Jesús cautivo, en este momento acudo a ti con humildad y confianza para pedirte
protección y consuelo. Tú conoces mi corazón y sabes las dificultades que
enfrento en mi vida. Te pido que me envuelvas con tu manto de amor y me guíes
por el camino correcto. Jesús, sé que estás presente en los momentos de prueba
y sufrimiento, y que siempre estás dispuesto a escuchar mis súplicas. Te ruego
que me ayudes a encontrar la paz y la fortaleza necesarias para superar mis
dificultades.
En tus manos, Jesús cautivo, pongo todas mis preocupaciones y temores. Confío en que tu poderosa intercesión me brindará la protección que tanto necesito. Te pido que liberes los nudos que atan mi vida y que me llenes de tu gracia sanadora. Jesús, mi refugio seguro, te ruego que cuides de mis seres queridos y de aquellos que están pasando por momentos difíciles. Permíteles sentir tu consuelo, tu amor incondicional y tu paz infinita. A ti, Jesús cautivo, elevo mi voz y mi corazón, sabiendo que siempre estás dispuesto a velar por tu pueblo. Gracias por tu constante protección y tu presencia en mi vida.
Amén.
Oración para pedir paz y fortaleza
1. Amado Jesús cautivo, confío en tu infinita
misericordia y en tu presencia consoladora. Te pido que derrames sobre mí tu
gracia y fortaleza para superar cualquier obstáculo que encuentre en mi camino.
Permíteme encontrar paz y tranquilidad en tu presencia, sabiendo que siempre
estás a mi lado.
2. Señor Jesús, me arrodillo ante ti como el humilde y
pecador que soy. Reconozco que solo tú tienes el poder de transformar mi vida y
llenarme de paz. En momentos de dificultad y pesar, concédeme la fortaleza para
seguir adelante y confiar en que tu amor siempre me sostendrá.
3.
Jesús cautivo, en tus manos deposito mis preocupaciones y angustias. Te pido
que me concedas la serenidad para aceptar las cosas que no puedo cambiar, el
coraje para enfrentar las situaciones difíciles y la sabiduría para discernir
tu voluntad en cada momento de mi vida.
4. Oh Jesús, tú que has experimentado la injusticia y
el sufrimiento, te pido que me des la fortaleza para enfrentar las pruebas y
tribulaciones que puedan presentarse en mi camino. Ayúdame a encontrar consuelo
en tu presencia y a confiar en que tu amor siempre prevalecerá.
5. Señor Jesús cautivo, en tu inmenso amor y compasión, te ruego que me concedas la paz interior que tanto anhelo. Líbrame de cualquier temor o preocupación, y ayúdame a confiar plenamente en ti, sabiendo que siempre estás conmigo y que nada puede separarme de tu amor.
En el nombre del Padre del Hijo y del Espíritu Santo
Amen.
ORACIÓN 2
Queremos saber.... Dónde están?
El abandono de las autoridades se vuelve solidaridad y sororidad entre nosotros, que nos acompañamos, nos consolamos, nos sostenemos cuando parece que tropezamos y caemos.
Señor, Jesús, enséñanos a vivir, en medio de la incertidumbre; sé para cada una de nosotras y cada uno de nosotros el consuelo, la fortaleza, la paz y la esperanza.
Señor, Jesús, enséñanos a equilibrar nuestros deseos de encontrar a quienes nos han robado con el cuidado y atención de quienes tenemos en casa, pues ellos también sufren la herida de la desaparición. Guíanos, Señor, para no abandonar nuestro deseo de verdad, y, también, para seguir atesorando y cuidando a quienes nos esperan en casa.
Señor, Jesús, en tu Evangelio conocemos de tu amor misericordioso sin límites, para ti nadie es extraño, por eso te pedimos que cuides de nuestros padres, madres, hijos, hijas, hermanas, hermanos, amigas y amigos, que nos han sido arrebatados; ayúdales a liberarse para que puedan volver a su familia y a su tierra, cuídales, dales fortaleza y paz mientras nuestros esfuerzos por encontrarles dan fruto
Por último, Señor, Jesús, envía al Espíritu del amor, de la compasión para que inspire y mueva los corazones de quienes se los y las llevaron para que les den la libertad y puedan reunirse nuevamente en familia.
Señor, tu palabra dice que, si nos humillamos ante Ti y buscamos Tu Rostro, Tú sanarás nuestra tierra.
Dios Santo, ¡escucha el clamor! Mira el sufrimiento, el cruel y sanguinario tormento; la dolorosa angustia, las lágrimas, los gritos de dolor de todos aquellos que en este momento están siendo o fueron víctimas del secuestro, tanto en Colombia, como en otros países. No tenemos palabras para explicarte, oh Dios, algo que Tú ves y conoces mejor que nosotros.
Señor, mira el dolor, la tristeza de sus familias. Mira a todas las madres sumidas en la obscuridad de la incertidumbre y la espera; las esposas que han tenido que enfrentar solas la desesperación. Mira, Dios, a los niños y jóvenes, hijos de aquellos que han sido privados de su libertad por esas violentas y satánicas mentes criminales que solo buscan dinero y poder.
Señor, humillados ante ti, con
nuestras rodillas dobladas y nuestro rostro en tierra, ¡clamamos a ti por
justicia! ¡clamamos a ti por libertad! ¡clamamos a ti para que caigan las
cadenas, se abran los candados y las puertas que aprisionan a todos los que
están secuestrados!
Cautivo de amor,
levantamos nuestra mirada a ti. sabemos que tú estás escuchando la oración de
tu pueblo desesperado porque pare ya la violencia.
¡clamamos a
ti por justicia!, ¡que la justicia venga a la tierra, y que todo
secuestrado sea libertado! y que su dolor sea quitado. y toda huella física,
mental, espiritual que venga de esa horrible experiencia sea sanada y borrada
en ellos y en sus familias.
ORACIÓN 3
ORACIÓN
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